
GUAYAQUIL, Guayas
Un día después de que cinco policías fueran enviados a prisión por un caso relacionado con el presunto robo de evidencias, carros y autopartes en Guayaquil, el Ejército ecuatoriano confirmó que dos militares fueron aprehendidos por el presunto delito de extorsión.
Según la institución, tras conocer el caso se iniciaron acciones administrativas, en coordinación con las autoridades competentes, con el objetivo de esclarecer los hechos.
El Ejército no precisó las circunstancias ni el lugar en el que se habría cometido el presunto delito. Sin embargo, señaló que no tolerará conductas de su personal que contravengan la ley.
Horas después del comunicado del Ejército Ecuatoriano, la Fiscalía General del Estado reveló algunos detalles sobre cómo habría ocurrido el presunto delito de extorsión.
De acuerdo con el Ministerio Público, hay tres personas procesadas por este caso: Maritza M., Jhon Jairo B. y Kevin G., estos dos últimos militares en servicio activo.
Los presuntos extorsionadores le habrían exigido USD 43.000 a cambio de no atentar contra su vida y la de sus familiares. Incluso, para amedrentarla, le enviaron fotografías de ella junto a su hija mientras caminaban.
Según la Fiscalía, la denunciante depositó USD 50 en la cuenta bancaria que le proporcionaron los presuntos extorsionadores. La cuenta pertenecía al militar Jhon Jairo B. El uniformado fue detenido en el cantón Salcedo, en Cotopaxi, en “delito flagrante”.
En su testimonio, el militar señaló que Maritza M. le solicitó que prestara su cuenta bancaria. La mujer se encontraba en Zamora Chinchipe, donde también fue aprehendida.
A su vez, Maritza M. sostuvo que el militar Kevin G. le pidió que consiguiera una cuenta bancaria y que, a cambio, recibiría una cantidad de dinero.
Este segundo uniformado se encontraba en el cantón Antonio Ante, en Imbabura, donde fue capturado por la Policía Nacional.
Al ser señalado como el principal responsable del presunto ilícito, Kevin G. quedó detenido, mientras que Maritza M. y Jhon Jairo B. recibieron medidas sustitutivas.
De momento, no se ha aclarado si los dos militares se conocían, si se pusieron de acuerdo para participar en la extorsión o si se trató de una situación fortuita. (I) (XF)
