
QUITO, Pichincha
El Banco Central del Ecuador (BCE) informó en su reporte de septiembre que el PIB nacional crecerá 1,8% durante el ejercicio fiscal del año 2026. Esta expansión busca estabilizar la economía frente a menores flujos de remesas desde Estados Unidos y restricciones fiscales, preparando una recuperación más sólida hacia 2029.
Estas cifras responden a un plan de estabilización que busca recuperar la senda de crecimiento económico tras superar diversas crisis externas registradas en años previos.
El informe resalta la necesidad de mantener políticas fiscales prudentes para asegurar que el incremento proyectado de la producción se traduzca en estabilidad macroeconómica real.
Consumo de hogares y remesas
Sin embargo, el organismo proyecta una moderación en el crecimiento del consumo de los hogares, impulsada por cambios tributarios adoptados en el mercado estadounidense recientemente.
Esta reducción responde principalmente a un menor flujo de divisas enviadas, derivado del impuesto del 1% aprobado por Estados Unidos a los envíos de dinero.
La desaceleración de estas transferencias afectará principalmente a los hogares de ingresos medios y bajos, quienes dependen de estos montos para su consumo diario básico.
Vulnerabilidad en los ingresos familiares
Para muchas familias ecuatorianas, las remesas representan una parte significativa de su presupuesto cotidiano, financiando alimentación, salud, vivienda y educación de sus integrantes directos.
La disminución de este ingreso disponible limitará la capacidad de gasto interno, lo que podría ralentizar el dinamismo comercial en los sectores populares del país.
El Banco Central vigila este indicador de cerca en el 2026, pues el consumo privado es uno de los motores principales de la demanda agregada en la economía dolarizada.
Exportaciones como pilar del crecimiento
Entre las proyecciones positivas para 2026, se prevé que las exportaciones no petroleras mantengan un desempeño favorable en los mercados internacionales más exigentes del mundo.
Se espera que productos tradicionales como el banano y el cacao sigan liderando las ventas externas, junto con sus elaborados con mayor valor agregado industrial.
Las manufacturas ecuatorianas también muestran señales de resiliencia, permitiendo diversificar la oferta exportable y captar divisas necesarias para sostener el sistema de dolarización vigente. (I)
