
GUAYAQUIL, Guayas
El proyecto de Ordenanza que regula las tarifas del transporte público colectivo urbano en la ciudad de Guayaquil pasó su periodo de socialización y ahora se discutirá en el pleno para recibir la retroalimentación del cuerpo edilicio el 25 de junio.
Ahora se iniciará el debate de la ordenanza que modifica las tarifas del transporte urbano de Guayaquil en su primera fase en el Concejo Cantonal.
Los informes técnicos y financieros que respaldan la propuesta concluyen que la tarifa actual de USD 0,30 ya no cubre los costos operativos del sistema de transporte urbano ni garantiza una rentabilidad mínima para los operadores. Desde 2025, los transportistas han impulsado que se dé un incremento de los valores.
En el documento expuesto se detalla que mantener la tarifa actual pondría en riesgo la sostenibilidad del servicio y limita las posibilidades de mejora.
Por ello, entre las conclusiones y recomendaciones se remarca que la tarifa técnica se ubicaría entre USD 0,45 y USD 0,50, al incorporar costos operativos reales, supervisión tecnológica y un margen de rentabilidad de al menos un 14 %.
El estudio también señala que el incremento del precio del diésel representa alrededor de USD 0,05 adicionales por cada viaje.
La percepción ciudadana sobre el servicio
La data recogida para elaborar el proyecto remarca que al menos el 98 % de los usuarios del transporte público pertenece a hogares con ingresos inferiores a USD 700 mensuales.
En esa línea, en el proyecto de ordenanza también se consideran mecanismos de compensación económica y social para los usuarios que presenten dificultad para financiar los valores previstos.
La propuesta recomienda que el incremento se aplique de forma gradual. El pasaje subiría de USD 0,30 a USD 0,40, luego a USD 0,45 y finalmente a USD 0,50. Cada etapa estaría condicionada al cumplimiento de requisitos técnicos y a la modernización del sistema de transporte.
Una de las principales quejas de los usuarios va en ese sentido. Usuarios como Laura Vizcaíno aseguran que el servicio de transporte urbano todavía presenta problemas de frecuencia y en su infraestructura.
La ciudadana dice que en varias rutas se deben esperar largos periodos para abordar una unidad. Por ejemplo, en la Kennedy se puede esperar por una línea 125 hasta 25 minutos. “Es injustificado un incremento de la tarifa sin mejoras en este aspecto. A eso súmele que los buses ya se caen”, menciona. (I)

