El Papa: La vida no es ir a ciegas, esperando en el destino o la suerte



ROMA, Italia

«Un cristiano triste es un cristiano triste». Lo dijo el Papa Francisco, en la catequesis de la audiencia de hoy en el Aula Pablo VI, dedicada una vez más al celo apostólico y en cuyo centro estaba la figura de Jesús «maestro» del anuncio. «No se puede hablar de Jesús sin alegría, porque la fe es una maravillosa historia de amor que hay que compartir».

«Dar testimonio de Jesús, hacer algo por los demás en su nombre», invitó el Papa ante miles de fieles y peregrinos congregados para escuchar la catequesis del miércoles, 25 de enero de 2023.

El cristiano – continuó el Papa – ha recibido un «don tan hermoso que no hay palabras suficientes para expresarlo». «En cambio, cuando falta la alegría, el Evangelio no llega, porque él -lo dice la misma palabra- es buen anuncio, anuncio de alegría». Así advierte el Papa. 

«Un cristiano triste puede hablar de cosas bellas, pero todo es en vano si el anuncio que transmite no es alegre. Un pensador solía decir: «un cristiano triste es un cristiano triste».

El Papa habló de cinco elementos esenciales de la evangelización: la alegría, la liberación, la luz, la sanación y la capacidad de maravillarse por las obras que Dios realiza en nosotros.

Para acoger al Señor, todos tenemos que ser “interiormente pobres”, es decir, no creernos autosuficientes, sino necesitados de Dios y de su gracia.

Anuncio y no hacer proselitismo

«El que anuncia a Dios no puede hacer proselitismo, no puede presionar a los demás, sino aligerarlos: no imponer cargas, sino levantarlas; llevar la paz, no la culpa».

«Claro que seguir a Jesús comporta ascesis, comporta sacrificios», admitió. Sin embargo: «si toda cosa buena lo requiere, ¡cuánto más la realidad decisiva de la vida! Pero los que dan testimonio de Cristo muestran la belleza de la meta, más que la fatiga del camino».

«Nos habrá ocurrido contarle a alguien un hermoso viaje que hemos hecho», el ejemplo elegido por el Papa: «habremos hablado de la belleza de los lugares, de lo que hemos visto y experimentado, ¡no del tiempo que nos llevó llegar y de las colas en el aeropuerto! Así pues, todo anuncio digno del Redentor debe comunicar la liberación. La de Jesús.»

El Papa: “Ante las malas noticias, olvidamos que nuestra vida es una invitación al amor”

El mal no puede nada ante el amor de Dios. El Papa insistió que «la vida depende del amor, del amor del Padre, que cuida de nosotros, sus hijos predilectos».

«¡Qué bello es compartir esta luz con los demás!», expresó Francisco para luego preguntar: «¿Habéis pensado que la vida de cada uno de nosotros, vuestra vida, nuestra vida, es un gesto de amor, es una invitación al amor? Esto es maravilloso. Muchas veces lo olvidamos ante las dificultades, ante las malas noticias, incluso ante la mundanidad, ante el estilo de vida mundano».

La luz de Cristo supera la dependencia del azar

Una luz que libera del azar o de los reveses en la vida. «¿Y qué luz nos da Jesús? Él nos trae la luz de la filiación: él es el Hijo amado del Padre, que vive para siempre; con él también nosotros somos hijos de Dios amados para siempre, a pesar de nuestros errores y faltas.

Entonces la vida ya no es un avance ciego hacia la nada, no es una cuestión de destino o suerte, no es algo que dependa del azar o de las estrellas, ni tampoco de la salud y las finanzas». (I)

Post Author: David Jaramillo

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