
Japón lleva más de un siglo comprando cacao ecuatoriano, y ahora está encontrando una nueva forma de aprovecharlo casi por completo.
La empresa japonesa Meiji, uno de los grandes fabricantes de chocolate del país, compra entre 3.000 y 4.000 toneladas de cacao ecuatoriano al año, una parte importante de las aproximadamente 5.000 toneladas que Japón importa desde Ecuador.
Pero lo más sorprendente ocurre con lo que normalmente termina como desperdicio: la cascarilla del cacao.
Meiji trabaja junto a una empresa especializada en bioplásticos para secar y moler esta cáscara hasta convertirla en un polvo fino. Mediante un proceso de extrusión, el material puede transformarse en una estructura similar al plástico y utilizarse para fabricar tapas biodegradables para café y cubiertos, como cucharas y tenedores.
Y hay más: utilizando fibras aún más finas, también han desarrollado textiles para fabricar camisetas y jeans.
La compañía genera alrededor de 500 toneladas de cascarilla al año en Japón, y una parte ya está siendo utilizada comercialmente. Además, Meiji planea ampliar esta producción.
La iniciativa busca demostrar que el cacao puede tener una segunda vida más allá del chocolate, generando nuevos productos y, al mismo tiempo, promoviendo una relación más rentable y sostenible entre los productores ecuatorianos y la industria japonesa.
Del cacao ecuatoriano no solo puede salir chocolate… también podrían salir los materiales del futuro. (I)
Fuente: Meiji — «Japón transforma la cascarilla de cacao ecuatoriano en bioplásticos y textiles»

