
BOGOTÁ, Colombia
Estados Unidos revocó visas a varios funcionarios del Gobierno del presidente colombiano Gustavo Petro, específicamente a exmilitantes del desmovilizado grupo M-19, en medio de un tenso escenario diplomático entre ambos países.
La medida fue confirmada por Alfredo Saade, jefe del Despacho Presidencial, quien reconoció que algunos funcionarios comenzaron a recibir notificaciones de retiro de visas. “Tengo entendido que iniciaron un proceso con algunas personas que han sido parte del M-19, grupo que se desmovilizó legalmente y contribuyó a la redacción de la Constitución de 1991”, declaró en entrevista con W Radio.
Críticas desde el gabinete
El ministro del Interior, Armando Benedetti, también se pronunció sobre el tema y criticó duramente el manejo del sistema de visados por parte del Gobierno estadounidense. En su cuenta de X (antes Twitter), calificó el proceso como “inconsistente” y denunció haber sido víctima en dos ocasiones.
“La primera vez fue en noviembre de 2017, tras una confrontación con el exfiscal Néstor Humberto Martínez. La segunda ocurrió en junio de 2023, después de un altercado con el excanciller Álvaro Leyva por un supuesto mal uso del pasaporte”, detalló Benedetti, quien afirmó que ambos exfuncionarios se jactaron de haber influido en la revocatoria.
“Aprovecho para decir que he sido víctima de un juego político con las visas. Ojalá Estados Unidos revise sus procedimientos”, añadió.
Escala el conflicto diplomático
La decisión de Washington coincidió con el llamado “urgente” a consultas del jefe de misión diplomática de Estados Unidos en Colombia, John McNamara, ordenado por el secretario de Estado, Marco Rubio. La razón sería una serie de declaraciones “infundadas y reprochables” emitidas por altos funcionarios del Ejecutivo colombiano, según el comunicado oficial.
En respuesta, el presidente Petro también llamó a consultas a su embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña, para analizar el estado actual de la agenda bilateral y las acciones futuras.
Denuncias de conspiración y presión internacional
La tensión aumentó luego de que Petro aludiera a una supuesta conspiración contra su gobierno, liderada por el excanciller Álvaro Leyva. Según una investigación del diario español El País, Leyva habría viajado a Estados Unidos para reunirse con el congresista republicano Mario Díaz-Balart, con el objetivo de ejercer presión internacional para remover a Petro del poder y facilitar la eventual llegada de la vicepresidenta Francia Márquez a la Presidencia.
Petro solicitó a las autoridades estadounidenses que investiguen a fondo los contactos de Leyva con sectores republicanos, a los que acusó de alentar desestabilización institucional en Colombia.
Con este escenario, la relación entre Bogotá y Washington atraviesa uno de sus momentos más delicados en lo que va del mandato de Petro, marcado por roces ideológicos, divergencias en política exterior y crecientes tensiones internas. (I)

