
QUITO, Pichincha
La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, expuso detalles de una presunta red de corrupción que operó durante más de una década dentro de la Corporación Nacional de Electricidad, con impacto en cientos de miles de usuarios.
Según la funcionaria, la estructura alteraba datos desde el propio sistema interno de facturación. Aunque el consumo eléctrico se registraba de forma correcta, funcionarios modificaban los valores finales, generando planillas con reducciones de hasta el 80%.
Manzano también identificó un segundo mecanismo: el uso irregular de reclamos administrativos. En estos casos, los procesos iniciaban con negativas formales, pero en instancias posteriores eliminaban las deudas, dejando los valores en cero sin justificación técnica.
Las autoridades vinculan al menos a 46 funcionarios, entre directivos, técnicos y personal operativo, dentro de esta presunta red. El esquema habría involucrado a más de 400.000 usuarios en todo el país.
Las cifras evidencian la magnitud del perjuicio. Solo en 2025, la entidad refacturó cerca de 48 millones de dólares, de los cuales aproximadamente el 60% carece de respaldo. En lo que va de 2026, ya se detectan al menos 2 millones adicionales sin justificación, mientras que el daño acumulado superaría los 300 millones de dólares en más de diez años.
En paralelo, el presidente Daniel Noboa, junto al ministro del Interior John Reimberg, lideró operativos de allanamiento en oficinas de CNEL en Guayas, Santa Elena y Azuay, como parte de las investigaciones para desarticular esta estructura. (I)
