
GUAYAQUIL, Guayas
La leyenda de Guayas y Quil es la explicación mitológica y romántica sobre el origen del nombre de la ciudad de Guayaquil. Combina el amor, la valentía y el trágico sacrificio de los pueblos nativos frente a la conquista española.
Los Protagonistas
Guayas: Un valiente y respetado cacique huancavilca (o chono) que lideraba la resistencia armada contra los invasores españoles en la región del río Guayas.
Quil: Su esposa, una joven y hermosa guerrera que luchaba codo a codo junto a él, demostrando igual valor y liderazgo.
La Tragedia y el Sacrificio
La captura: Tras intensas batallas, las fuerzas españolas —lideradas en los relatos populares por Francisco de Orellana o Sebastián de Benalcázar— lograron emboscar y capturar a la pareja.
El trato: El cacique Guayas, viendo a su esposa prisionera, ofreció a los españoles un intercambio. Prometió revelar la ubicación de tesoros ocultos y oro a cambio de la libertad de ambos.
El desenlace: Los españoles aceptaron y lo llevaron al Cerro Santa Ana (o Cerrito Verde). Al llegar, Guayas pidió un puñal para levantar la piedra que ocultaba las riquezas. Con el arma en la mano, en un acto desesperado por evitar la esclavitud y deshonra de su pueblo, atravesó el corazón de Quil y luego se suicidó clavándose el puñal.
El Legado
Antes de morir, el cacique pronunció palabras que sentenciaron la memoria del lugar, jurando que la tierra recordaría su sangre. La tradición popular afirma que las palabras «Guayas» y «Quil» se unieron para dar nombre al río y a la ciudad de Guayaquil, inmortalizando su resistencia.
Las esculturas
En Guayaquil existen dos esculturas principales dedicadas a estos líderes nativos: el imponente Monumento a Guayas y Quil actual y el histórico modelado en los años 30.
El Gran Monumento a la Entrada de la Ciudad
La obra más representativa y monumental fue inaugurada en julio de 2016. Mide más de 25 metros de altura sumando su base y está ubicada estratégicamente en el intercambiador de tráfico que conecta con el Puente de la Unidad Nacional.
El conjunto de bronce muestra al cacique Guayas sosteniendo una lanza, junto a Quil, un tierno niño en brazos y un jaguar a sus pies.
La Escultura Clásica (Palacio Municipal)
Existe otra representación histórica esculpida originalmente por Carlos Mayer en 1937. Conocida también como el «Monumento a la raza aborigen», tras varios traslados cívicos hoy descansa protegida al interior del Pasaje Arosemena en el Palacio Municipal. (I)

