
MACHALA, El Oro
El manejo de lodos y aguas acumuladas en la finca La Carolina, en el cantón Santa Rosa, reavivó el choque entre la Agrocalidad y los productores bananeros de la provincia de El Oro. El conflicto surge en plena temporada invernal, mientras avanzan las obras para contener el brote de Fusarium Raza 4 Tropical (R4T), confirmado en enero de 2026.
La autoridad fitosanitaria reconoció que aún construye y refuerza muros de contención en la denominada “zona cero”, tras las lluvias de febrero que incrementaron el nivel de agua y lodo en el sector El Quemado. Según el organismo, el brote permanece confinado y bajo estricto control, con acciones que incluyen limpieza de canales, fortalecimiento de barreras físicas, vigilancia con drones y desinfección de maquinaria.
El hongo R4T ataca el sistema vascular del banano y del plátano, bloquea el transporte de agua y nutrientes y provoca la muerte irreversible de la planta. Informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advierten que la enfermedad puede avanzar rápidamente: en 2007 llegó a propagarse hasta 100 kilómetros por año en Sumatra, Indonesia. Además, el organismo internacional alerta que el agua de riego y drenaje facilita la dispersión del patógeno, sobre todo en escenarios de lluvias intensas.
El gremio local cuestiona la falta de información técnica detallada sobre el tratamiento aplicado a las aguas represadas. Segundo Solano, presidente de la Asociación de Bananeros Orenses, sostiene que el desborde registrado entre el 23 y 24 de febrero evidenció debilidades en la infraestructura levantada para la cuarentena. Los productores piden que la entidad explique con precisión cómo neutraliza el riesgo en las corrientes que podrían arrastrar partículas de suelo contaminado hacia predios aguas abajo.
Agrocalidad
Agrocalidad activó un Plan Nacional de Contingencia por seis meses, que establece cuarentena, monitoreo permanente de suelos y plantas y control de accesos. También recomendó suspender temporalmente el uso de agua del estero Medina para riego. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, la institución no respondió a consultas específicas sobre protocolos de tratamiento de aguas potencialmente contaminadas.
El contexto agrava la preocupación. El sector El Quemado registra antecedentes de inundaciones prolongadas y la provincia de El Oro concentra cerca del 25% del área bananera del país, con entre 48.000 y 50.000 hectáreas cultivadas y más de 3.800 productores. Cinco de los principales cantones bananeros se ubican a menos de 20 kilómetros del foco detectado.
La combinación de lluvias persistentes, suelos saturados y un patógeno capaz de sobrevivir durante décadas en forma de esporas resistentes eleva la presión sobre las autoridades y el sector productivo. Mientras el Gobierno insiste en que el brote no se ha expandido, los agricultores exigen transparencia técnica para evitar que el invierno amplifique la amenaza sobre uno de los pilares de la economía exportadora ecuatoriana. (I)
