
AMBATO, Tungurahua
Más de 200 productores de Tungurahua recibieron servicios, subvenciones, maquinaria, indemnizaciones y formación técnica del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) durante una jornada que reforzó la productividad y la estabilidad económica del sector rural.
El MAGP entregó 132 títulos de propiedad, que legalizan 29,32 hectáreas, para otorgar seguridad jurídica a las familias agricultoras y facilitar su acceso a créditos y programas públicos. Además, concedió 16 sellos de Agricultura Familiar Campesina (AFC) a unidades productivas con prácticas sostenibles y trazables, consolidando el impulso hacia sistemas responsables y agroecológicos en la provincia.
La cartera de Estado también distribuyó 46 paquetes tecnológicos pecuarios, entre ellos motoguadañas, bombas nebulizadoras, cercas eléctricas, picadoras de pasto, bidones de leche, biodigestores, brete y báscula. Estos insumos, valorados en USD 14.107, fortalecen la productividad, mejoran los procesos en finca y reducen costos operativos.
En el ámbito de aseguramiento rural, una familia de agricultores recibió un cheque de USD 1.634 mediante el proyecto CampoSeguro, tras pérdidas en su cultivo de haba. Este apoyo garantiza la continuidad de su actividad productiva y promueve mayor resiliencia frente a eventos climáticos.
Asimismo, 13 productores culminaron más de 100 horas de capacitación dentro de los Grupos de Transferencia de Tecnología (GTT) enfocados en el cultivo de aguacate, adquiriendo conocimientos técnicos para enfrentar desafíos de mercado y optimizar la gestión agrícola.
Las acciones responden a la política pública “Manos para el Campo”, que prioriza la seguridad jurídica, la transición agroecológica, el fortalecimiento pecuario y agrícola, la estabilidad económica frente a eventos climáticos y la formación continua orientada a mejorar competitividad y manejo de cultivos.
César Pastuña
El director distrital del MAGP en Tungurahua, César Pastuña, resaltó que estas entregas reflejan esperanza para el sector productivo, “porque el campo ecuatoriano está vivo, se reinventa y evoluciona”.
Por su parte, Byron Sánchez, director de Recursos Agrícolas, subrayó la necesidad de unir innovación, tecnología y formación para atender los nuevos retos productivos: “La graduación de los productores de aguacate demuestra que apostamos por el conocimiento. La maquinaria y la indemnización fortalecen sistemas más resilientes y sostenibles”.
En representación de los beneficiarios, Mercedes Pérez, productora de Quisapincha, subrayó el impacto de estas acciones en su comunidad: “Hoy recibimos insumos, títulos y capacitación. Recibimos oportunidades. Con acompañamiento técnico producimos mejor y miramos el futuro con esperanza”. (I)

