
QUITO, Pichincha
Ecuador atraviesa una transformación demográfica marcada por menos nacimientos y un saldo migratorio negativo. Las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) evidencian un cambio estructural en la dinámica poblacional durante 2024 y 2025.
Natalidad en su punto más bajo
En 2024 se registraron 215 714 nacimientos vivos, la cifra más baja en los últimos 35 años. La tasa bruta de natalidad se ubicó en aproximadamente 12 nacimientos por cada mil habitantes, muy por debajo de los niveles observados en décadas anteriores, cuando el crecimiento poblacional mantenía un ritmo más acelerado.
El INEC atribuye esta tendencia a varios factores: la postergación de la maternidad, mayor acceso a educación superior, uso extendido de métodos anticonceptivos y nuevas prioridades económicas en los hogares. El descenso no responde a un hecho aislado, sino a un patrón sostenido que se profundizó en los últimos años.
Envejecimiento acelerado
Las proyecciones demográficas advierten que, si esta tendencia continúa, el país enfrentará un proceso de envejecimiento más rápido. La reducción de nacimientos disminuirá la proporción de población joven en edad productiva y ampliará el grupo de adultos mayores.
Este escenario plantea retos en salud pública, seguridad social y mercado laboral. Menos trabajadores activos podrían sostener a una población jubilada en aumento, lo que obligará a replantear políticas de sostenibilidad fiscal y protección social.
Migración con balance negativo
En paralelo, el Registro Estadístico de Entradas y Salidas Internacionales 2024 contabilizó 6 153 591 movimientos migratorios. De ese total, 3 008 163 correspondieron a entradas y 3 145 428 a salidas, lo que dejó un saldo migratorio negativo de –137 265 movimientos.
Más personas abandonaron el país de las que ingresaron durante el período analizado. Las salidas se vinculan principalmente con oportunidades laborales, estudios y reunificación familiar. Aunque el ingreso de extranjeros mantiene activa la dinámica demográfica, no logra compensar el volumen de emigración.
Un nuevo perfil poblacional
La combinación de menos nacimientos y mayor movilidad internacional redefine la estructura etaria y social del país. Ecuador ya no crece al ritmo de décadas pasadas y modifica progresivamente su composición poblacional.
Frente a este panorama, el Estado deberá analizar medidas orientadas a incentivar la natalidad, fortalecer el empleo y promover el retorno migratorio, mientras adapta su planificación económica y social a una población que envejece con mayor rapidez. (I)

