
NUEVA YORK, Estados Unidos
El río Hudson, escenario clave durante la Guerra de Independencia estadounidense, volvió a convertirse en símbolo de historia y poder nacional al recibir una de las exhibiciones marítimas más grandes realizadas en la ciudad como parte de las celebraciones por los 250 años de la fundación de Estados Unidos.
Más de 40 grandes veleros clásicos y buques escuela procedentes de diferentes partes del mundo navegaron frente a la Estatua de la Libertad y el horizonte de Manhattan en un espectáculo que combinó tradición naval, diplomacia internacional y orgullo histórico estadounidense.
La celebración reunió embarcaciones de una veintena de países y, según los organizadores, representó una de las mayores concentraciones de grandes veleros internacionales jamás realizadas. Miles de residentes y turistas se congregaron a lo largo de la costa de Nueva York para presenciar un evento diseñado para recordar el nacimiento de la nación y proyectar su relación histórica con los mares.
El desfile
El desfile fue encabezado por el velero neerlandés Oosterschelde, un reconocimiento especial a Países Bajos por haber sido uno de los primeros países en reconocer la independencia de Estados Unidos. Detrás navegaron imponentes embarcaciones provenientes de Europa, América Latina y otras regiones del mundo.
Entre la Estatua de la Libertad y el sur de Manhattan, el paso silencioso de los veleros fue acompañado por sobrevuelos de aeronaves militares, convirtiendo el puerto de Nueva York en un escenario de celebración patriótica.
La magnitud del evento llevó a las autoridades a realizar preparativos especiales para recibir cerca de 80 embarcaciones, incluidos buques militares y navíos históricos. La llegada de decenas de barcos obligó incluso a habilitar infraestructura temporal para acomodar una presencia naval poco habitual en la ciudad.
Entre las embarcaciones más destacadas estuvo el BAP Unión de Perú, considerado uno de los buques escuela de vela más grandes del mundo, con aproximadamente 115 metros de eslora. También participaron el español Juan Sebastián Elcano, histórico buque escuela de la Armada española entregado en 1928, y el chileno Esmeralda, una embarcación que durante décadas ha funcionado como símbolo diplomático y cultural de Chile en sus viajes internacionales.
Otros barcos históricos
Otros barcos históricos, como el italiano Amerigo Vespucci, también formaron parte del desfile. La embarcación, en servicio desde 1931, es considerada una de las joyas de la tradición naval italiana y ha realizado viajes alrededor del mundo como parte de misiones de entrenamiento y representación.
La jornada contó además con la presencia del vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, quien participó como la autoridad de mayor rango del evento. Vance pasó revista a las embarcaciones desde el USS Kearsarge acompañado por representantes militares estadounidenses, delegaciones navales extranjeras y funcionarios invitados.
El acto formó parte de las actividades organizadas alrededor de la conmemoración del 250 aniversario de Estados Unidos, una celebración que busca destacar momentos fundamentales de la historia nacional desde la independencia declarada en 1776.
Para muchos asistentes, el desfile representó una conexión directa entre el pasado y el presente. El mismo río Hudson que presenció movimientos estratégicos durante la guerra contra el dominio británico sirvió ahora como escenario para mostrar la evolución de una nación que se prepara para celebrar dos siglos y medio de existencia.
Entre quienes acudieron al evento estuvo Philip Dur, antiguo comandante del crucero USS Yorktown, quien recordó haber participado en 1986 en la celebración naval por el centenario de la Estatua de la Libertad.
“Entonces, como ahora, celebramos la historia de nuestro país con buques de guerra y veleros”, expresó al recordar aquella ceremonia y comparar ambos momentos históricos.
Intensa ola de calor
La celebración se desarrolló bajo condiciones climáticas difíciles, después de que Nueva York enfrentara una intensa ola de calor y tormentas que afectaron algunas áreas destinadas al público. Las autoridades tuvieron que realizar ajustes de seguridad, incluyendo restricciones temporales en zonas como Governors Island debido a daños provocados por el mal tiempo.
A pesar de esos inconvenientes, unas 20,000 personas entre tripulaciones, marineros y personal de apoyo participaron en la operación marítima, mientras miles de espectadores observaron desde distintos puntos de la ciudad.
El capitán Jonathan Andrechik, comandante del Sector Nueva York de la Guardia Costera de Estados Unidos, describió la movilización como uno de los mayores eventos navales planificados en los que ha participado durante su carrera.
Más allá del espectáculo visual, el desfile naval marcó el inicio simbólico de una conmemoración histórica para Estados Unidos: recordar 250 años desde su nacimiento como nación, utilizando nuevamente las aguas de Nueva York como escenario donde se encuentran memoria, identidad y futuro. (I)
Con información de https://elfarolatino.com/nueva-york-inicia-la-celebracion-de-los-250-anos-de-estados-unidos-con-un-historico-desfile-naval-internacional-en-el-rio-hudson/

