
DHC. Elio Roberto Ortega Icaza
La provincia de Orellana vuelve a colocar sobre la mesa un tema de enorme trascendencia para su presente y futuro: la creación de una universidad estatal de Orellana.
En este contexto, la participación ciudadana adquiere especial importancia como mecanismo democrático para acompañar y vigilar los procesos relacionados con una aspiración que durante años ha formado parte de las expectativas de la población amazónica.
El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), mediante Resolución Nro. CPCCS-DORE-2026-0003-RES, de fecha 11 de septiembre de 2026, aprobó la conformación de una veeduría ciudadana cuyo objetivo será vigilar el cumplimiento de la emisión de los informes previos favorables, los procesos de subsanación y los plazos legales y reglamentarios relacionados con el expediente para la creación de la universidad estatal de Orellana.
La veeduría estará integrada por cinco ciudadanos, quienes ejercerán funciones de coordinación, subcoordinación, veeduría y secretaría. El mecanismo tendrá una duración de doce meses, contados desde la notificación correspondiente, con posibilidad de una ampliación conforme al reglamento.
Este hecho merece ser observado desde una perspectiva positiva. La vigilancia ciudadana no debe entenderse como una confrontación con las instituciones, sino como una herramienta para promover transparencia, acceso a la información, responsabilidad pública y confianza social.
Grandes proyectos
Orellana necesita que sus grandes proyectos sean acompañados por ciudadanos comprometidos, informados y responsables. La creación de una universidad estatal no representa únicamente la construcción de aulas o la aprobación de documentos: significa abrir oportunidades para los jóvenes, fortalecer el conocimiento, impulsar la investigación y contribuir al desarrollo de toda la Amazonía.
La resolución dispone, además, que las instituciones involucradas trabajen coordinadamente y garanticen el acceso a la información a los veedores, conforme a la normativa vigente.
Desde esta tribuna del pensamiento, la cultura y la justicia, considero que participar, vigilar y exigir transparencia también es construir ciudadanía. Orellana merece una universidad; pero, sobre todo, merece que ese sueño colectivo avance con legalidad, transparencia y responsabilidad.
La educación transforma pueblos. Y la participación ciudadana ayuda a garantizar que esa transformación llegue a todos. (O)

