
QUITO, Pichincha
La Policía Nacional del Ecuador ratificó su política de “cero tolerancia” frente a actos de corrupción dentro de sus filas y anunció el fortalecimiento de los mecanismos de control interno para depurar la institución.
A través de un comunicado difundido este 22 de abril de 2026, la entidad enfatizó que no permitirá conductas contrarias a la ley ni a los principios que rigen la función policial. En esa línea, activó acciones coordinadas con la Fiscalía General del Estado para investigar y sancionar posibles irregularidades.
La institución ejecuta estos procesos mediante la Dirección Nacional de Asuntos Internos, unidad encargada de vigilar el comportamiento de los uniformados y garantizar el cumplimiento de estándares éticos. Estas medidas buscan reforzar la transparencia, la legalidad y la confianza ciudadana en el servicio policial.
El comandante general, Pablo Dávila, adoptó una postura firme frente a estos hechos y aseguró que cualquier integrante que incurra en prácticas ilegales enfrentará sanciones. “No toleraré conductas que traicionen nuestro juramento. A quienes se aparten de la ley, se les aplicará con firmeza”, afirmó.
Dávila también dispuso que todas las actuaciones se desarrollen con total transparencia y en estrecha coordinación con las autoridades judiciales, como parte de una estrategia institucional para erradicar prácticas indebidas.
Con estas acciones, la Policía busca consolidar un proceso sostenido de depuración interna y fortalecer su credibilidad en medio de cuestionamientos recientes, reafirmando que la integridad constituye un pilar esencial en la seguridad pública del país. (I)

