
GUAYAQUIL, Guayas
Usuarios en varias ciudades del país reportan incrementos de hasta el 300% en sus planillas de energía eléctrica, en medio de una ola de calor que elevó el consumo y pese al subsidio anunciado por el presidente Daniel Noboa como medida de alivio temporal.
El Gobierno dispuso cubrir hasta 180 kilovatios hora (kWh) por hogar en zonas afectadas, lo que representa un ahorro aproximado de USD 20 en la factura de abril. Sin embargo, ciudadanos consideran que el beneficio resulta insuficiente frente a los aumentos registrados en el mismo periodo.
En Guayaquil, donde las temperaturas superaron los 35 grados, familias reportan facturas que duplican o triplican los valores habituales. Casos evidencian saltos de USD 80 a USD 155, o incluso de USD 126 a USD 400 en un solo mes, lo que genera cuestionamientos sobre la facturación y el cálculo del consumo.
Especialistas explican que el incremento responde al uso intensivo de equipos como aires acondicionados y ventiladores, que permanecen encendidos durante más horas debido a las altas temperaturas. Este cambio en los hábitos eleva significativamente la demanda energética.
No obstante, el subsidio se concentra en consumos básicos. Según análisis académico, los 180 kWh corresponden a hogares con equipamiento limitado, por lo que deja fuera a familias que requieren mayor consumo para enfrentar el calor, especialmente en zonas urbanas.
Corporación Nacional de Electricidad
Las quejas también apuntan a la Corporación Nacional de Electricidad, ante presuntas inconsistencias en la facturación y cobros adicionales como alumbrado público, incluso en sectores que registraron cortes de energía.
En paralelo, ciudadanos denuncian interrupciones del servicio eléctrico en sectores de Guayaquil, Durán y Daule, atribuidas a sobrecargas en transformadores y redes de distribución. Estas fallas han provocado daños en electrodomésticos y aumentan el malestar social.
Desde el ámbito técnico, el Colegio Regional de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos considera que el subsidio constituye una medida válida a corto plazo, pero insuficiente para resolver problemas estructurales del sistema eléctrico, como la falta de inversión en infraestructura y la saturación de redes.
El escenario evidencia una combinación de factores: alta demanda por condiciones climáticas extremas, limitaciones en la red eléctrica y medidas de alivio que no logran compensar el impacto económico en los hogares. (I)

