
ESMERALDAS, Esmeraldas
El mantenimiento de la Refinería Esmeraldas, que debía concluir en noviembre de 2024, sigue extendiéndose debido a nuevos problemas detectados en el reactor de la Unidad de Fraccionamiento Catalítico Fluidizado (FCC), la más relevante del complejo refinador, según fuentes técnicas de Petroecuador.
Mantenimiento extendido y producción reducida
La FCC salió de operación el 29 de agosto de 2024 por una falla en el suministro de aire, lo que obligó a adelantar el mantenimiento previsto inicialmente para octubre. Petroecuador estimaba que la intervención duraría 65 días, pero cinco meses después aún no hay una fecha oficial para el reinicio de operaciones. Se espera que la refinería recupere su actividad total a finales de febrero de 2025, lo que significaría seis meses de paralización.
Este complejo, el mayor del país, tiene capacidad para procesar 110.000 barriles diarios de crudo, pero en 2024 apenas refinó un promedio de 68.126 barriles al día, un 27% menos que el año anterior. La caída más pronunciada ocurrió en diciembre, cuando la producción se redujo a 61.501 barriles diarios.
Problemas acumulados y retrasos en contratos
Técnicos que trabajan en la refinería revelaron que la intervención se ha extendido debido a desperfectos adicionales descubiertos en el reactor de la FCC. A esto se suman demoras en la firma de contratos para el abastecimiento de gas licuado de petróleo y naftas, esenciales para reactivar las unidades.
Junto con la FCC, también se paralizaron las unidades Crudo I, Vacío I y No Catalítica I, lo que afectó aún más la producción.
Fallas constantes y crisis estructural
Los problemas en la Refinería Esmeraldas no se limitan a este mantenimiento. En el último año, ha sufrido múltiples paralizaciones imprevistas por fugas en tuberías, averías en bombas y compresores, bloqueos en los sistemas de vacío y cortes de electricidad, como el apagón nacional del 19 de junio de 2024.
En mayo, la FCC quedó fuera de servicio debido a una falla en una de sus válvulas principales. El sistema de Visbreaking 2, clave para mejorar la calidad del combustible, estuvo detenido cuatro meses por fallos en válvulas y obstrucciones en los controladores. Incluso hornos de otras unidades requirieron reparaciones prolongadas.
Con un mantenimiento que no concluye, retrasos en la ejecución de contratos y una infraestructura deteriorada, ¿podrá Ecuador garantizar el abastecimiento de combustibles sin depender de mayores importaciones? (I)
