
QUITO, Pichincha
El ministro de Trabajo, Harold Burbano, aseguró que las reformas en discusión no interferirán en la autonomía de los sindicatos y apuntan a modernizar el sistema laboral con mayor seguridad jurídica y procesos más ágiles.
Durante un diálogo con gremios y organizaciones laborales, el funcionario explicó que el Estado “marcará la cancha”, pero no intervendrá en las decisiones internas de los sindicatos. En ese sentido, destacó que la normativa se construye de forma participativa con actores como el Frente Unitario de Trabajadores, la Central Unitaria de Trabajadores y otras agrupaciones.
Uno de los cambios clave se enfoca en el trámite de “visto bueno”, que actualmente genera incertidumbre en la terminación de relaciones laborales. Burbano indicó que el proceso se reducirá a un plazo de entre 30 y 45 días, en una sola instancia, con causales claramente definidas para evitar interpretaciones discrecionales. Esta medida busca dinamizar la contratación y reducir periodos de desempleo.
En cuanto a los sindicatos, el ministro señaló que temas sensibles como la reelección indefinida de dirigentes aún se debaten en mesas técnicas. Aunque expresó su postura a favor de la renovación de liderazgos, recalcó que la decisión final dependerá del consenso entre los propios gremios.
Sobre la conformación de sindicatos, el Gobierno analiza mantener un mínimo de 30 integrantes y abrir la posibilidad a estructuras gremiales por sector o empresa, sin afectar la relación directa entre trabajadores y empleadores.
Burbano también descartó cambios en los contratos colectivos y sostuvo que la normativa ecuatoriana en esta materia se mantiene entre las más sólidas de la región.
Implementación de la jornada laboral
En paralelo, defendió la implementación de la jornada laboral eficiente, que ya registra más de 4.000 trabajadores vinculados, principalmente en sectores turísticos y de servicios. Según el Ministerio, este esquema ha permitido mejorar ingresos y flexibilizar horarios sin generar quejas formales.
Respecto a los jubilados, el titular de la cartera informó que el Estado destinó cerca de 230 millones de dólares para cubrir compensaciones pendientes desde 2020, con la meta de beneficiar a más de 11.000 personas en mayo.
Finalmente, el ministro reiteró que el Gobierno prioriza reformas progresivas antes que una transformación integral del Código de Trabajo, con el fin de garantizar resultados concretos y sostenibles en el mercado laboral. (I)

