
LONDRES, Inglaterra.
El Maratón de Londres vivió una jornada histórica tras el triunfo del keniata Sabastian Sawe, que cruzó la meta en 1:59:30 y se convirtió en el primer atleta en bajar de las dos horas en un maratón oficial, una frontera que durante décadas pareció reservada a los laboratorios, a los intentos controlados y a la imaginación de los más optimistas.
Donde antes el 2:00:35 de Kelvin Kiptum parecía una cima casi inalcanzable, Sawe dejó una marca que obliga a mirar la distancia de otra manera.
Sabastian Sawe, que precedió en la línea de meta al etíope Yomif Kejelcha (1h59:41) y al ugancés Jacob Kiplimo (2h00:28), rebaja la marca que tenía su compatriota Kelvin Kiptum de 2:00.35 desde el 8 de octubre de 2023 en Chicago.
En Londres, con una temperatura amable y unas condiciones ideales para correr rápido, el ritmo fue salvaje desde el inicio: 14:14 en los primeros 5 kilómetros y 28:35 al paso por el 10K. Cifras de vértigo incluso para una generación que ha normalizado lo extraordinario.
La jornada fue doblemente histórica porque Tigst Assefa también volvió a escribir su nombre en letras grandes. La etíope, campeona en la pasada edición, repitió triunfo con 2:15:41, mejorando su propio récord mundial en una carrera exclusivamente femenina.
Hellen Obiri y Joyciline Jepkosgei resistieron buena parte del pulso, pero Assefa se consagró como la más fuerte de la prueba londinense. (D)

