
QUITO, Pichincha
El juez Carlos Serrano, integrante del Tribunal Penal en delitos de Corrupción y Crimen Organizado, ratificó el lunes 5 de enero de 2026 su renuncia irrevocable, horas después de la comparecencia de Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura, ante el Pleno de la Asamblea Nacional.
“Me voy con la frente en alto y el corazón desecho”, escribió Serrano en su cuenta de X, luego de que Godoy lo cuestionara públicamente por supuestos retrasos en la notificación de sentencias. El magistrado reaccionó tras una intervención que, según dijo, no respondió a las denuncias de presiones para fallar en favor de un ciudadano serbio vinculado a una red de narcotráfico.
Serrano cuestionó el mensaje institucional que deja la Judicatura frente a las denuncias internas. A su criterio, la reacción de la máxima autoridad judicial desincentiva a otros jueces a revelar actos irregulares. “Después de esta respuesta, ¿quién se va a arriesgar a denunciar presiones y jugarse el pellejo?”, señaló.
El juez sostuvo que el nivel de escrutinio en su contra llegó a extremos injustificados. Afirmó que, al no hallar irregularidades en su actuación, se cuestionó incluso su tiempo de despacho. Recordó que salió del país a finales de 2025 tras denunciar que le retiraron la protección policial, pese a los riesgos derivados de su trabajo en casos de crimen organizado.
Serrano
“Una función judicial libre e independiente protege a la víctima y la respalda; no la convierte en su enemiga”, enfatizó Serrano, quien reiteró que grabó a la persona que intentó presionarlo desde el poder para quebrantar su juramento como juez.
El abogado Felipe Rodríguez, quien reveló públicamente el caso en una columna de opinión titulada “Los valientes están solos”, expresó su respaldo al magistrado. A través de redes sociales, sostuvo que Serrano merecía apoyo institucional y no descalificaciones. “Debieron reconocer su valentía, no menospreciar su trabajo”, escribió.
Durante su comparecencia, Godoy evitó responder de forma directa a las acusaciones del juez y centró su intervención, que se extendió por cerca de una hora y media, en cuestionamientos al correísmo —que impulsa un juicio político en su contra— y al movimiento Creo. La mayoría oficialista en la Asamblea no abrió el debate en el Pleno.
El presidente de la Judicatura también rechazó los señalamientos que lo vinculan, junto a su esposa, con la defensa de narcotraficantes y afirmó que “evaluará” la sugerencia del presidente Daniel Noboa de dar un paso al costado. (I)
