
MANTA, Manabí
La embarcación pesquera «Don Maca», junto a seis lanchas y 27 tripulantes pescadores, desapareció en altamar a unas 700 millas al norte de Manabí, desde el jueves 26 de marzo, cuando se perdió toda comunicación.
Familiares, originarios de San Mateo, Manta y Jaramijó, exigen respuestas a las autoridades, mientras se desconocen las causas del hecho
Desde el pasado jueves no existe comunicación ni señal satelital de la flota, en la que viajaban veintisiete personas.
El caso revive la preocupación en el sector pesquero tras el antecedente reciente del barco Negra Francisca Duarte, cuyos tripulantes también desaparecieron y luego fueron rescatados por autoridades de El Salvador.
Familiares y propietarios de la embarcación se concentraron este lunes, 30 de marzo, en la Capitanía del Puerto de Manta para exigir respuestas y acciones inmediatas de búsqueda.
La última comunicación
Según el último reporte, el miércoles 25 de marzo el capitán Alexis Rivera informó que la flota realizaba faenas de pesca en altamar. Durante esa jornada, reportaron el sobrevuelo de una aeronave, dijeron familiares.
Posteriormente, las embarcaciones se desplazaron a otra zona para continuar las maniobras de pesca. Sin embargo, el jueves 26 de marzo a las 17:00, el sistema de rastreo satelital dejó de emitir señal y, desde ese momento, no existe contacto con ninguno de los tripulantes.
Las seis lanchas que acompañaban al barco son Niño Jaiden, Sanlu, Siempre Darleni, Axel y Gael, Siempre Maeli y Siempre Axel. Todas permanecen desaparecidas junto con el buque nodriza.
En la Capitanía de Puerto
En tierra, en el puerto de Manta, la incertidumbre crece. Las familias de los pescadores desparecidos se reunieron este lunes 30 de marzo en las afueras de la Capitanía del Puerto. Llegaron con esperanza, pero también con miedo. Buscan una respuesta que, hasta ahora, no llega.
Entre los rostros preocupados está Rosa Anchundia. Su voz es baja, pero firme. Cuenta que la última vez que habló vía mensajes de wasap con su hijo fue el miércoles pasado.
«Me dijo que estaban bien, que ya iban a pescar», recuerda.
Desde ese momento, no ha tenido más noticias. Como ella, decenas de familiares dependen únicamente de lo que circula en redes sociales o medios de comunicación. «No nos han dicho nada», insiste.
Las palabras se repiten entre los presentes. Nadie tiene información oficial clara. Solo versiones, rumores y suposiciones. (I)
