
AZUAY, Cuenca
La viceprefecta del Azuay, Alexandra Quintanilla Zamora, recibió una sentencia de 30 días de prisión por conducir en estado de embriaguez en Cuenca.
La jueza Ximena Alvarado la declaró culpable de la contravención tipificada en el artículo 385.3 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que sanciona la conducción bajo efectos del alcohol. La magistrada ordenó que cumpla la pena en el Centro de Privación de la Libertad de Infractores de Tránsito Mujeres, administrado por EMOV-EP en la capital azuaya.
El fallo también establece una multa de 1.446 dólares —equivalente a tres salarios básicos unificados vigentes— y la suspensión de la licencia de conducir por 60 días.
El hecho ocurrió la madrugada del sábado 28 de febrero de 2026, durante un operativo de control en la bajada de Todos los Santos y el paseo Tres de Noviembre. Según la resolución judicial, la funcionaria intentó inducir a error a una agente civil de tránsito al proporcionar datos inconsistentes sobre su identidad y se negó a realizarse la prueba de alcoholemia.
La audiencia se desarrolló en el Hospital de Especialidades José Carrasco, donde Quintanilla permanecía por una aparente afectación en su estado de salud. Posteriormente recibió el alta médica.
Antes de que se conociera la sentencia, el prefecto del Azuay, Juan Cristóbal Lloret, aclaró que el caso no involucra bienes públicos ni se produjo en el ejercicio de funciones oficiales. Señaló que se trata de un asunto estrictamente personal y que la viceprefecta debe responder como ciudadana ante la justicia.
La sentencia se enmarca en las disposiciones del COIP, que sanciona con privación de libertad, multa y suspensión de licencia a quienes conduzcan en estado etílico o se nieguen a someterse a pruebas de alcoholemia en operativos de control. (I)

