
GUAYAQUIL, Guayas
Barcelona Sporting Club atraviesa un momento de tensión institucional a pocos días del inicio del Campeonato Nacional de la Ligapro y de su debut en la fase preliminar de la Copa Libertadores. La ausencia de su presidente, Antonio Álvarez, tras su detención, abrió un escenario de incertidumbre en la dirigencia del equipo torero.
El estatuto del club establece que, si el presidente se ausenta durante 90 días, la institución debe designar un titular. Esta disposición entrará en análisis en medio del proceso legal que involucra a Álvarez, hermano del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez. La situación generó reacciones tanto dentro como fuera del plantel.
El delantero Felipe Caicedo publicó un mensaje en redes sociales en el que manifestó su preocupación por el futuro institucional del club, lo que evidenció el impacto del contexto dirigencial en el entorno deportivo.
En paralelo, el departamento de comunicación, a través de Luigi Macchiavello, informó este miércoles 11 de febrero que el mediocampista argentino Damián Díaz aceptó esperar el pago pendiente de una deuda. Esta decisión permitirá gestionar el levantamiento de la suspensión que pesa sobre el club y habilitar jugadores antes del arranque del torneo local y del compromiso internacional.
Miguel Montalvo, quien asumió la presidencia interina, pidió serenidad al plantel y al cuerpo técnico encabezado por el venezolano César Farías. Mientras tanto, el equipo mantiene sus entrenamientos con la mira puesta en el estreno liguero, aunque el foco institucional sigue marcado por la necesidad de estabilidad administrativa y financiera. (D)
