
Clint Eastwood simboliza la idea de lo ‘cool’, una categoría que puede parecer superficial, pero que a la vez tiene profundidad. Forma y fondo.
El actor supo esculpir un espacio para él en el mundo del entretenimiento con su única esencia y estilo: el poco diálogo y solo una mirada y una pose eran suficientes para tener presencia.
A sus 96 años, el actor y director ha anunciado que se retira de los escenarios tras haber hecho una larga y satisfactoria carrera fílmica. Su hijo, Kyle Eastwood, dio la noticia al público y expresó que su padre ha dejado un legado del cual siente orgullo y que está contento de haber trabajado con él.
Origen
De niño vivió en Piedmont, California, en una zona cómoda y rica de la ciudad, con piscina propia; pero el muchacho rendía pobremente en la escuela. Empezó actuando en los años 50, aunque muchos no se sentían convencidos de su interpretación; no les agradaba que pronunciara su diálogo casi entre dientes (un elemento que se volvería una faceta de él) y le veían poco futuro.
Aunque Eastwood siempre se visualizó más allá de la actuación, sabía que su carrera no avanzaría si se quedaba dónde estaba. Empezó en pequeños papeles en programas de televisión, pero se movía lentamente.
Curiosamente, uno de sus primeros roles fue en una secuela de la película de ciencia ficción El monstruo de la Laguna Negra. Pero la serie de televisión que le dio notoriedad fue Rawhide (Cuero), un western. Eso asociaría al actor con ese conocido género que enaltece la historia estadounidense.
Empezó a destacar como actor en varias películas de spaghetti western. En 1963, Eastwood apostó por protagonizar la cinta de Sergio Leone Por un puñado de dólares después de que el resto de la industria lo rechazara. A Leone le gustaba el aspecto de Eastwood y pensó que sería interesante que se viera al personaje fumando. Tras ello, vino El bueno, el malo y el feo, el western por excelencia, donde se consolidó a Eastwood como el ‘Hombre sin nombre’, el icónico antihéroe que representó.
Detrás de cámaras
No solo destacó frente a las cámaras, sino también detrás, siendo la mente de obras como Río místico, Los imperdonables, Golpes del destino y Gran Torino.
Su nombre también ha brillado en el escenario de los premios: fue nominado once veces a los Óscar y ganó cuatro veces por Mejor Dirección y Mejor Película en Golpes del destino y Los imperdonables. Pero también ha destacado en otras premiaciones, como los Globos de Oro y los BAFTA.
Aunque perfeccionó la imagen del antihéroe misterioso, en algunas de sus propias producciones llegó a deconstruir el arquetipo, mostrando una visión más compleja del personaje. Eso es notable en cintas como Gran Torino o Ruta suicida.
Pese a que muchos de sus reconocidos personajes son fumadores, él no llegó a ser fumador. Tampoco es tan altanero como sus papeles en la pantalla, y ha admitido ser fan de la ciencia ficción y el jazz.
En su vida personal, Eastwood estuvo en numerosos amoríos, relaciones secretas y llegó a tener siete hijos con seis mujeres distintas. Una broma que se hacía era que, si eras mujer, solo debías aceptar un papel de Clint Eastwood, no un almuerzo.
La figura de Eastwood fue influyente y se extendió hacia la cultura popular. Así, la banda Gorillaz llamó a una de sus más conocidas canciones con el nombre del director, en parte inspirada en la melodía de El bueno, el malo y el feo.
Su manera de interpretar a personajes callados y misteriosos influyó en varias interpretaciones, como Boba Fett de Star Wars, Miranda Priestly de El diablo viste a la moda y Hugh Jackman al hacer Wolverine en las películas de los X-Men.
El actor y director deja escuela. Clint Eastwood y la profundidad del gesto. (I)
Con información de https://peru21.pe/cultura/clint-eastwood-el-retiro-de-un-cowboy/

