
LIMA, Perú
Ecuador y Colombia instalarán una mesa de diálogo este 25 y 26 de marzo de 2026 en la sede de la Comunidad Andina (CAN), con el objetivo de destrabar la escalada arancelaria que tensiona el comercio bilateral desde febrero. La cita contará, por primera vez, con la mediación directa del secretario general del organismo, Gonzalo Gutiérrez, lo que apunta a unificar criterios y evitar versiones contradictorias sobre los avances.
Las delegaciones, encabezadas por los vicecancilleres de ambos países, buscarán acuerdos concretos frente a un conflicto que ya genera impactos económicos relevantes. El sector empresarial calcula pérdidas superiores a USD 500 millones por la imposición de medidas restrictivas y retaliaciones comerciales.
Aunque no se difundió una agenda oficial, fuentes del sector productivo anticipan que Ecuador priorizará tres ejes clave. El primero se centra en el refuerzo de la seguridad en la frontera norte, considerada el detonante de la disputa. El presidente Daniel Noboa ha señalado que la falta de control en esa zona representa un perjuicio anual cercano a USD 400 millones para el país.
El segundo punto apunta a equilibrar las condiciones en el intercambio de energía eléctrica. Empresarios ecuatorianos sostienen que Colombia vende electricidad a tarifas más altas de las que paga por la energía que importa desde Ecuador, lo que genera una relación comercial asimétrica.
Quito
Como tercer eje, Quito planteará mecanismos de cooperación en materia penitenciaria, que incluyen el traslado de reclusos colombianos y la habilitación de un corredor humanitario para ciudadanos venezolanos privados de libertad.
Por su parte, Colombia llegará con un objetivo definido: lograr que Ecuador elimine la tasa de seguridad del 50% aplicada a sus exportaciones. Esta medida, adoptada como respuesta a tensiones en la frontera, golpea directamente a sectores productivos colombianos y agrava el intercambio bilateral.
Gremios empresariales observan el encuentro con cautela. Aunque valoran la participación de la CAN como mediadora, advierten que las decisiones de fondo dependerán del nivel político más alto. En ese contexto, los avances que se consigan en Lima podrían marcar la pauta para una eventual negociación directa entre los presidentes Daniel Noboa y Gustavo Petro. (I)
