
ATLANTA, Estados Unidos
Punto insuficiente tanto para República Checa como para Sudáfrica en esta segunda jornada del Grupo A del Mundial de 2026. A pesar de eso, fueron los sudafricanos los que acabaron mejor y se fueron a casa con sabor a poco. Un penalti a diez minutos del final que señaló la segunda árbitra mundialista de la historia, Tori Penso, le permitió al conjunto de Hugo Broos salir de Atlanta con esperanzas en la última jornada ante Corea del Sur.
Chequia, por su parte, firmó un partido pobre y con poca diversidad táctica. Miroslav Koubek fue fiel a su estilo y puso en el campo un equipo intenso en los primeros minutos de cada parte que se fue diluyendo con los minutos y solo encontró peligro mediante el balón parado.
El gol checo llegó muy temprano, pasado el minuto 5, y ante una muy blanda defensa sudafricana. Fue obra de Michal Sadile, uno de los cinco cambios de Koubek en el once titular para revolucionar al equipo de cara a esta segunda jornada de la fase de grupos.
Tras el gol, el equipo europeo firmó un juego poco vistoso, fiel a su estilo directo, y especuló con el resultado, lo que le dio alas al equipo africano, aunque no llegaron a enlazar demasiadas buenas transiciones ofensivas.
La segunda parte arrancó igual que la primera, con la selección checa mucho más metida en el partido en los primeros minutos y con las ocasiones más claras. La dinámica pasó también a ser la misma, y Koubek solo planteó cambios de pieza por pieza.
Sudáfrica se volcó al ataque y, aunque faltó clarividencia en el equipo de Hugo Broos, la insistencia tuvo premio. Chequia se metió demasiado atrás, y los ‘Bafana-Bafana’ monopolizaban el balón.
A diez minutos del final, unas manos de Sulc dentro del área, que ya no tuvo una buena actuación en el partido ante Corea, acabó siendo penalti. Mokoena, que lloraba a lagrima viva en el himno de Sudáfrica, no falló desde los once metros. Lo gritó todo el país. Un gol que da esperanzas a los ‘Bafana-Bafana’.
A la desesperada, Chequia tiraba de balones al área. El ex del Girona Ladislav Krejci, el gran líder de este equipo, demostró ser un portento aéreo. Y bien lo sabe su equipo, que le busca constantemente. El defensa, pese a intentarlo en varias ocasiones, se quedó sin su gol. Parecía la única idea de Koubek, que no consiguió encontrar otras formas de hacerle daño a su rival.
Murió con todo Sudáfrica. Hasta nueve jugadores acumuló en ataque durante el añadido. Se quedó con sabor a poco, pero con el trabajo hecho de ‘rascar’ un punto que parecía perdido en algunas fases del partido.
En todo caso, parece difícil que Themba Zwane pueda volver a jugar este Mundial. La FIFA le sancionó en la previa de este choque con tres partidos por su roja por juego brusco y grave en el choque inaugural ante México.
Por cierto, por primera vez en esta Copa del Mundo, se pinchó un balón.
Historia del arbitraje
El partido también fue histórico en cuanto al arbitraje. La norteamericana Tori Penso se convirtió en la segunda árbitra en arbitrar una Copa del Mundo masculina, tras la francesa Stéphanie Frappart en Qatar 2022.
La colegiada local estuvo asistida en las bandas por sus compatriotas Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt, conformando una tripleta completamente femenina.
Firmó un buen partido la colegiada de la MLS. Solo tuvo que sacar 3 tarjetas muy claras y gestionó el juego de manera fluida y con autoridad. Su acción más importante fue en el minuto 80, al señalar como penalti las manos de Sulc. Tardó un poco en señalarlo, pero acertó. (D)
Con información de https://www.sport.es/es/noticias/futbol/mundial-clubs/sudafrica-queda-sabor-chequia-racana-131566514

